La cocina de un hospital no es un cortijo familiar

Publicado en General el 20 de Enero, 2010, 19:49 por Autonomía Obrera y CGT

Ayer martes una compañera Pinche tuvo que ser atendida en Urgencias por una fuerte crisis de ansiedad que sufrió al sentirse insultada y humillada gravemente por una Gobernanta. Según relató la propia trabajadora a nuestro sindicato y a la dirección, la Gobernanta le lanzó en su despacho expresiones del tipo: "tú a mi hijo no tienes por qué tocarlo", "para mí estás muerta", "a partir de ahora no vengas a  pedirme nada porque no voy ni a mirarte a la cara", "te voy a hacer un seguimiento", etc. Y todo ello porque el pasado  viernes la compañera Pinche exigió que se anotara en incidencias el atraso de casi media hora con que había entrado a trabajar el hijo de la Gobernanta,  igual que se hace con otras/os Pinches cuando entran tarde.

Desgraciadamente no es ésta la primera vez que nos llegan denuncias de vergonzosos episodios similares en nuestra Cocina. Desde hace tiempo este Servicio se ha convertido, a  nuestro juicio, en una especie de cortijo personal de algunos cargos intermedios en el que la única ley imperante es la de favorecer a quienes les apoyan y castigar a quienes les critican, y donde, para colmo, algunos familiares acaban teniendo siempre los mejores turnos y puestos de trabajo. El resultado es un clima laboral irrespirable, lleno de tensiones, en el que todo el mundo comenta en privado lo que sucede pero nadie alza la voz por miedo a las represalias, y donde la mayoría del personal viene a trabajar cada día con mayor desgana.

Desde siempre nuestro sindicato ha venido denunciando esta insostenible situación ante las diferentes direcciones del hospital, así como también la inaceptable actitud de tolerancia que mantiene la Jefa de Hostelería, Begoña Navarro, que no hace nada por corregir lo que sucede y parece sentir pánico de enfrentarse al equipo de Gobernantas que controla el Servicio. 

Pero los problemas han alcanzado ya niveles insostenibles; en menos de un mes son ya dos las personas que han tenido que acudir a urgencias por actuaciones relacionadas con la citada Gobernanta, y son muchos más los que se llevan los disgustos a casa y aguantan en silencio lo que se les hace por temor a las consecuencias.

Desde Autonomía Obrera decimos a la dirección actual que ya es hora de poner fin a esta inaceptable situación. La cocina de un hospital no puede ser nunca un cortijo familiar, ni una fuente constante de favoritismos para algunos y persecuciones para otros. Exigimos que se haga justicia de una vez, y esa justicia sólo puede pasar por el cese fulminante de la Gobernanta responsable de personal, Carmen Castaño, y de la Jefa de Servicio de Hostelería, Begoña Navarro. Es urgente cambiar a los responsables de este caos si no queremos que, al final, el caos acabe llevándose por delante todo el servicio de cocina.